Como bien sabemos, el factor emocional siempre abarca en cada una de las decisiones que realizamos en partes de nuestra vida diaria. Muchas veces podemos observar que cada día la mayoría de muertes han sido causadas por asesinatos donde casi siempre el asesino dice no haberse controlado o no haber sabido lo que sucedió en ese instante.
Las
emociones son las responsables de muchas de nuestras decisiones, aunque para el
intelecto parezca irracional. Aunque desde hace mucho tiempo se han intentado
encerrar y reprimir con normas morales, como serían los mandamientos, estas
superan a la razón en situaciones extremas. Las
emociones son impulsos para la acción. Por eso cada emoción predispone al
cuerpo para una acción. La
expresión de las emociones es modelada por nuestra cultura, por la época, el
entorno… en la actualidad se ven más moderadas ya que antiguamente un ataque de
ira te permitía sobrevivir, y en la actualidad te puede arruinar, dada la
facilidad de obtener un arma de fuego.
El enojo, aumenta el flujo sanguíneo a las manos, haciendo más fácil empuñar un arma o golpear a un enemigo.
El miedo, la sangre se retira del rostro (lo que explica la palidez y la sensación de quedarse frío) y fluye a la musculatura esquelética larga como las piernas, por ejemplo, favoreciendo así la huida.
La felicidad, consiste en el aumento en la actividad de un centro cerebral que se encarga de inhibir los sentimientos negativos y de aquietar los estados
El amor, los sentimientos de ternura y la satisfacción sexual activan el sistema nervioso Parasimpático (el opuesto fisiológico de la respuesta de «lucha-o-huida» propia del miedo y de la ira).
La tristeza, provoca la disminución de la energía y del entusiasmo por las actividades vitales especialmente las diversiones y los placeres y, cuanto más se profundiza y se acerca a la depresión.
El enojo, aumenta el flujo sanguíneo a las manos, haciendo más fácil empuñar un arma o golpear a un enemigo.
El miedo, la sangre se retira del rostro (lo que explica la palidez y la sensación de quedarse frío) y fluye a la musculatura esquelética larga como las piernas, por ejemplo, favoreciendo así la huida.
La felicidad, consiste en el aumento en la actividad de un centro cerebral que se encarga de inhibir los sentimientos negativos y de aquietar los estados
El amor, los sentimientos de ternura y la satisfacción sexual activan el sistema nervioso Parasimpático (el opuesto fisiológico de la respuesta de «lucha-o-huida» propia del miedo y de la ira).
La tristeza, provoca la disminución de la energía y del entusiasmo por las actividades vitales especialmente las diversiones y los placeres y, cuanto más se profundiza y se acerca a la depresión.
¿QUE
ES LA EMOCIÓN?
Etimológicamente,
la palabra emoción proviene del latín "motere" y significa: estar en movimiento o
moverse; es decir, la emoción es el catalizador que impulsa a la acción.
Históricamente, la emoción se ha relacionado con los campos de la psicología,
psicodinámica y sociología, desempeñando un papel fundamental en la
configuración de las situaciones. Las emociones
sirven, como fuente principal para la motivación y como modelador de la opinión
y juicio de las personas entonces, como la fuente más poderosa, auténtica y
motivadora de energía humana. Por lo tanto, se podría entender a la emoción
como una respuesta mental organizada a un evento que incluye aspectos psicológicos,
experienciales y cognitivo.
¿COMO MEJORAR NUESTRA INTELIGENCIA EMOCIONAL?
Sé de mente abierta y sé
agradable. Ser abierto y agradable va
de la mano con la inteligencia emocional. Una mente cerrada suele ser un
indicador de un EQ más bajo. Cuando se tiene la mente abierta a través del
entendimiento y la reflexión interna, es más fácil hacerles frente a los conflictos
de una manera calmada y confiada.
Verás que estarás más consciente a nivel social y se te abrirán nuevas
posibilidades. Para fortalecer ese elemento de tu EQ, toma en cuenta lo
siguiente:
- Escucha debates en la televisión o en la radio. Toma en cuenta ambos lados del argumento y busca las sutilidades que tengan que analizarse con mayor detalle
- Cuando una persona no reaccione emocionalmente al igual que tú, reflexiona cuál podría ser la causa y trata de ver la situación desde su punto de vista.
Mejora tu nivel de empatía. La empatía hace referencia a la capacidad de reconocer la manera en que
los demás se sienten y de compartir las emociones con ellos. Ser un
oyente más activo y prestar una verdadera atención a lo que digan los demás te
ayudará a tener un mejor entendimiento de sus sentimientos. Cuando puedas usar
esa información para tomar decisiones y mejorar tus relaciones, será un signo
de inteligencia emocional.
- Para mejorar tu nivel de empatía, ponte en los zapatos de los demás.
- Piensa en cómo te sentirías si estuvieras en su situación. Imagina si tuvieras que pasar por sus mismas experiencias y qué podría aliviar parte de sus privaciones en materia de apoyo y cuidado
- Cuando veas que alguien pase por una emoción fuerte, pregúntate: “¿Cómo debería reaccionar ante esta misma situación?”.
- Ten un interés genuino por lo que digan los demás para que puedas reaccionar de una manera sensible. En lugar de dejar que tu mente empiece a divagar, haz preguntas y resume lo que vaya diciendo para que tu interlocutor sepa que estás atento a su conversación.
- Si no estás seguro de tener la capacidad necesaria para interpretar las expresiones faciales, toma una prueba para que veas si puedes mejorar.
- El tono de voz de una persona también dice mucho. Alguien con un tono de voz más elevado indica que está estresado.
Observa el efecto que tienes sobre
los demás. Para elevar el EQ, comprender
las emociones de los demás supone la mitad del camino andado. También tendrás
que comprender el efecto que tienes sobre los demás. ¿Tiendes a que los demás
se sientan nerviosos, alegres o enojados? ¿Qué ocurre con la conversación
cuando entras a algún lugar? Piensa en los patrones que
tendrías que cambiar.
- Si tiendes a pelearte con tus seres queridos, si tu novia llora con facilidad cuando hablas con ella o si la gente tiende a cerrarse un poco cuando estás presente, quizá tengas que cambiar tu actitud para que tengas un mejor efecto emocional sobre las personas.
- Pídeles a tus amigos o seres queridos su opinión sobre tu impacto emocional. Podría costarte reconocer el efecto que tienes sobre los demás, por eso ellos podrían ayudarte.
Practica ser honesto
emocionalmente. Si dices que estás “bien”
pero tienes el ceño fruncido, entonces no estarás comunicándote honestamente.
Practica ser más abierto físicamente con tus emociones para que los demás
puedan interpretarte mejor. Cuéntales que estás alterado, pero también comparte
tu felicidad y alegría.
- · Ser “tú mismo” te ayudará a que los demás te conozcan y confiarán más en ti si ven de dónde partes. Sin embargo, deberás saber que hay un límite: controla tus emociones para que no hieran a los demás.
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